| Casa
y familia son un magnífico ejemplo de la vida y arquitectura de esta zona
durante la primera mitad de siglo XX. La
casa se construye en una finca de herencia familiar, como era habitual. La construcción
inicialmente fue de planta baja, pero en pocos años pasó a tener
dos plantas y un amplio desván. Siempre con cubierta de teja árabe
a dos aguas. Los
materiales que se utilizan en la construcción de la vivienda son la piedra
de mamposte, el ladrillo macizo y la madera. Si bien en el caso de esta última,
en la zona no se utilizaban maderas nobles sino de la zona (eucalipto); de ahí
que no se conserven ninguna de sus maderas originales y sí todas sus paredes
de piedra y ladrillo macizo. La estructura y disposición de la casa
siguen también el modelo tradicional imperante en esta zona: planta rectangular
con fachada principal orientada al sur, para aprovechar los benéficos rayos
del sol en la estación fría. Animales
y hombres compartían edificio, aunque en zonas claramente diferenciadas.
La "Cuadra", con el pajar encima, se situaba en la zona suroeste del
edificio (actual Recepción). La vivienda propiamente dicha estaba situada
en el sureste, por su luminosidad y al abrigo de los vientos. En la planta baja
de la vivienda se encontraba la cocina, el comedor, la sala de estar y "el
escusado"; todo ello con similar disposición y dimensiones a las actuales.
La primera planta contenía las alcobas. Mientras que el desván se
reservaba para almacenar el maíz, las patatas y las alubias recolectadas
por la propia familia (hoy transformado también en habitaciones). Anexo
al edificio principal, adosada a su fachada oeste, se encontraba la "Socarreña":
cobertizo que albergaba los aparejos de labranza ("colodra", "daye",
arado romano, sembradora,...) y el carro. Todo de tracción animal: burro,
mulo o caballo percherón. Dentro de la socarreña se encontraba la
"payeta": estructura de madera donde se colocaban las hortalizas recogidas
y que en líneas generales hacía las veces de gran alacena para la
familia (actual Sala de Calderas). En esta casa, las actividades ganaderas
y hortícolas cesaron en la década de los ochenta, cuando los criterios
de rentabilidad modernos y las cuotas lecheras de la entonces Comunidad Económica
Europea hicieron que desde las instituciones se fomentara exclusivamente a la
ganadería "profesional". |
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